Mi experiencia de aprendizaje responde al modelo clásico de enseñanza, los alumnos éramos como una especie de recipiente sobre el que los profesores vertían los contenidos y en el que la posibilidad de interacción era nula. Recuerdo que con algunos profesores estaba en tensión, porque eran excesivamente autoritarios. Presencié castigos físicos, sobretodo a niños, y hoy me parece increíble que los viviera impasible, como algo que ocurría con una cierta frecuencia y que no producía la más mínima reacción ni en los padres ni en otros profesores. Como anécdota os contaré que en una ocasión me tuve que pasear por las clases de los mayores con unas orejas de burro de papel (sujetas con dos horquillas en el pelo) y soportar las carcajadas y burlas de todos.
El trabajo era individual, había poca cooperación entre nosotros. Los profesores fomentaban la competitividad y se percibían favoritismos, si eras de los "primeros de la clase" tenías un cierto status, pero las necesidades del resto apenas se atendían y no había una implicación de los profesores por ayudarles a superarse, por lo que muchos de ellos fracasaban y abandonaban los estudios.
Las maestras exponían diariamente la materia a aprender, y ésta se iba acumulando hasta el día en que te examinabas de ella. Las actividades eran las que venían reflejadas en los libros de texto y solían ser preguntas y respuestas.
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